Perro mastín inglés

El perro mastín inglés es una de las razas de perros más antiguas, imponentes y poderosas del mundo canino. Conocido por su enorme tamaño y su temperamento equilibrado, este gigante gentil combina fuerza física con un carácter sorprendentemente tranquilo dentro del hogar. A pesar de su apariencia intimidante, es un perro leal, protector y muy apegado a su familia.

Esta raza es ideal para personas con experiencia en perros grandes, espacio suficiente y un estilo de vida calmado. No es un perro para todo el mundo: su tamaño, necesidades de cuidado y costes pueden ser elevados. Sin embargo, quien lo entiende y lo cuida correctamente encuentra un compañero extremadamente noble y estable.

El perro mastín inglés destaca por su naturaleza protectora, su baja agresividad si está bien socializado y su fuerte vínculo con su familia. Es perfecto para quienes buscan un guardián tranquilo más que un perro hiperactivo o nervioso.

Perro mastín inglés

Tabla resumen del mastín inglés

CaracterísticaDetalle
Nombre científicoCanis lupus familiaris
Tipo de razaMoloso gigante
OrigenReino Unido
TamañoGigante
Peso70–110 kg (puede superar 120 kg)
Esperanza de vida6–10 años
TemperamentoCalmado, protector, leal
Nivel de energíaBajo-moderado
Dificultad de entrenamientoMedia

Historia y origen

La historia del mastín inglés es una de las más antiguas y documentadas dentro del mundo canino. Sus orígenes se remontan a más de 2.000 años, cuando tribus celtas en Gran Bretaña ya utilizaban perros molosoides de gran tamaño para la protección del ganado y la guerra.

Cuando los romanos invadieron Britania en el año 43 d.C., quedaron impresionados por estos perros gigantes. El historiador romano Quinto Curcio Rufo describió cómo estos canes eran utilizados en combate y eran tan poderosos que incluso se exportaron a Roma para luchar en arenas contra gladiadores y bestias salvajes.

Durante la Edad Media, el mastín inglés se convirtió en un perro de castillos y propiedades rurales. Era utilizado como guardián contra ladrones, lobos y osos. En el siglo XV, durante la Guerra de las Rosas, muchas familias nobles mantenían mastines para proteger sus territorios.

Un dato histórico relevante es que en 1415, tras la Batalla de Agincourt, el Duque de Exeter utilizó mastines ingleses para vigilar los campos de batalla durante la retirada de las tropas inglesas.

Sin embargo, la raza sufrió un fuerte declive durante el siglo XIX debido a la desaparición de lobos en Inglaterra y cambios en la sociedad rural. En 1835, con la prohibición de peleas de animales en Reino Unido, su utilidad original disminuyó aún más.

Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, el mastín inglés estuvo al borde de la extinción debido a la escasez de alimentos. Se registró que en 1945 quedaban menos de 20 ejemplares puros en todo el mundo.

La recuperación moderna de la raza comenzó gracias a criadores británicos y estadounidenses, especialmente la línea de Frances Parker y otros criadores que cruzaron ejemplares sobrevivientes para salvar la genética del mastín.

Hoy en día, el mastín inglés moderno es el resultado de una cuidadosa selección genética enfocada en salud, temperamento estable y estructura robusta. Aunque ya no se utiliza para la guerra ni la caza, sigue siendo uno de los perros guardianes más respetados del mundo.

Un dato curioso es que el mastín inglés actual es considerado uno de los perros más pesados del mundo, y algunos ejemplares históricos como “Aicama Zorba of La-Susa” llegaron a pesar más de 150 kg, entrando en el récord Guinness.

Características físicas del mastín inglés

El mastín inglés es un perro de estructura masiva, musculosa y poderosa. Su apariencia transmite fuerza, estabilidad y resistencia. A pesar de su tamaño, sus movimientos pueden ser sorprendentemente suaves y controlados. Es un perro rectangular, con gran profundidad de pecho y huesos extremadamente sólidos.

Cabeza

La cabeza del mastín inglés es una de sus características más impresionantes. Es grande, ancha y con una forma cuadrada muy marcada. El cráneo es voluminoso, con arrugas profundas en la frente que se hacen más visibles cuando el perro está alerta. Esta estructura no solo es estética, sino que refuerza su expresión seria y protectora. Su tamaño de cabeza es proporcionalmente enorme en comparación con otras razas, lo que refuerza su imagen de guardián.

Ojos

Los ojos del mastín inglés son medianos, de forma ovalada y generalmente de color marrón oscuro o avellana. Su expresión es tranquila, inteligente y ligeramente melancólica. Aunque es un perro grande y poderoso, su mirada transmite calma y sensibilidad. Los ojos nunca deben ser demasiado prominentes, ya que esto podría indicar problemas de conformación.

Orejas

Las orejas son pequeñas en proporción al cráneo, caídas y colocadas en la parte alta de la cabeza. Se apoyan suavemente sobre las mejillas, sin rigidez. Esta posición ayuda a reforzar su expresión calmada. Cuando el perro está alerta, las orejas pueden moverse ligeramente hacia adelante, pero nunca se levantan completamente.

Hocico y nariz

El hocico del mastín inglés es corto en proporción al cráneo, ancho y profundo. Su mordida es en tijera, con una mandíbula extremadamente fuerte. La nariz es grande y negra, con fosas nasales amplias que facilitan la respiración a pesar de su tamaño. Esta estructura es clave para su capacidad física y resistencia.

Dentadura

La dentadura del mastín inglés es fuerte y bien alineada. Posee una mordida en tijera potente, diseñada originalmente para la sujeción en situaciones de defensa. Los dientes son grandes, sólidos y requieren cuidados constantes para evitar acumulación de sarro debido a su tamaño y alimentación.

Cuello

El cuello es muy musculoso, grueso y ligeramente arqueado. Es lo suficientemente fuerte como para sostener su enorme cabeza con estabilidad. Esta zona es fundamental para su postura imponente y su capacidad de control en movimiento.

Cuerpo

El cuerpo del mastín inglés es masivo, rectangular y profundamente musculoso. Su pecho es amplio y desciende hasta los codos, lo que le da una gran capacidad pulmonar. La espalda es recta y sólida, aunque puede mostrar ligera inclinación en perros mayores. Su estructura está diseñada para fuerza más que velocidad.

Extremidades

Las patas son fuertes, rectas y con huesos gruesos. Las delanteras soportan gran parte del peso del cuerpo, mientras que las traseras aportan potencia en el movimiento. A pesar de su tamaño, su andar es estable y controlado, sin movimientos bruscos.

Pies

Los pies son grandes, redondeados y con almohadillas gruesas que amortiguan su peso. Están diseñados para soportar terrenos irregulares y largas caminatas sin desgaste excesivo.

Cola

La cola es larga, gruesa en la base y se va afinando hacia la punta. En reposo cuelga recta, pero puede elevarse ligeramente cuando el perro está en alerta. Nunca debe curvarse excesivamente sobre la espalda.

Pelaje

El pelaje del mastín inglés es corto, denso y ligeramente áspero al tacto. Tiene una capa interna que lo protege del frío. No requiere un mantenimiento excesivo, pero sí cepillados regulares para eliminar pelo muerto. Su densidad ayuda a protegerlo en climas fríos y húmedos.

Color del pelaje

Los colores más comunes incluyen albaricoque, leonado y atigrado. El hocico suele ser negro, lo que contrasta con el resto del cuerpo. En algunos casos pueden aparecer sombras más oscuras en el cuerpo.

Tamaño y peso

El mastín inglés es una de las razas más grandes del mundo. Los machos pueden medir entre 76 y 91 cm y pesar entre 80 y 110 kg, mientras que las hembras son ligeramente más pequeñas. Algunos ejemplares superan ampliamente estas cifras debido a genética y alimentación.

Movimiento

Su movimiento es lento pero poderoso. Camina con pasos largos y firmes, sin prisa. A pesar de su tamaño, mantiene buena coordinación. No es un perro diseñado para velocidad, sino para resistencia y estabilidad.

Características distintivas

Lo más distintivo del mastín inglés es su combinación de tamaño masivo, expresión noble y temperamento calmado. Su presencia impone respeto sin necesidad de agresividad. Es un perro que transmite seguridad simplemente estando presente.

Carácter y comportamiento

El mastín inglés es un perro extremadamente equilibrado. En casa es tranquilo, dormilón y muy apegado a su familia. Fuera puede mostrarse protector, pero rara vez agresivo sin motivo. Su relación con niños suele ser excelente, actuando como un guardián paciente.

Con otros animales, si está bien socializado desde cachorro, convive sin problemas. Sin embargo, su tamaño puede ser un problema accidental con perros pequeños. Su nivel de energía es bajo: prefiere descansar que correr largas distancias.

Un comportamiento típico es su necesidad de cercanía física con su dueño, incluso a pesar de su tamaño. Puede seguirte por toda la casa sin ser invasivo.

Cuidados del mastín inglés

Alimentación

Debe consumir entre 1.000 y 2.000 gramos de comida diaria divididos en 2 o 3 tomas. Es fundamental evitar sobrealimentación, ya que el sobrepeso es uno de sus mayores problemas.

Ejercicio

Necesita entre 30 y 60 minutos diarios. Paseos suaves son suficientes. Si no hace ejercicio puede desarrollar obesidad, ansiedad o problemas articulares.

Nivel de ejercicio según edad

  • Cachorro: ejercicio suave y controlado (evitar impacto)
  • Adulto: paseos moderados diarios
  • Senior: caminatas cortas y frecuentes

Higiene

  • Baño: cada 4–6 semanas
  • Cepillado: 2–3 veces por semana
  • Dientes: 2–3 veces por semana
  • Oídos: revisión semanal

Rutina diaria recomendada

ActividadTiempo
Paseo40 min
Juego20 min
Descanso18+ horas

Salud y enfermedades comunes

El mastín inglés puede sufrir displasia de cadera, torsión gástrica, problemas cardíacos y obesidad. La torsión gástrica es especialmente peligrosa y requiere atención inmediata si aparece hinchazón abdominal o vómitos sin contenido.

La prevención incluye alimentación controlada, evitar ejercicio tras comer y revisiones veterinarias frecuentes.

Educación y entrenamiento

Es una raza de dificultad media. Aprende rápido, pero puede ser terco. Los errores comunes incluyen gritos o métodos duros, que solo generan resistencia. Funciona mejor con refuerzo positivo, premios y rutinas claras.

El entrenamiento básico suele consolidarse en 6 a 12 meses.

Problemas de comportamiento más comunes

  • Ansiedad por separación: puede destruir objetos si se queda solo demasiado tiempo. Se soluciona con rutinas progresivas y juguetes interactivos.
  • Ladridos ocasionales: no es ladrador, pero puede alertar ante extraños.
  • Destrucción: suele ocurrir en cachorros por aburrimiento o falta de ejercicio.

¿Cuánto cuesta mantener un mastín inglés?

GastoPrecio mensual
Alimentación120–250 €
Veterinario30–80 €
Otros20–60 €

¿Puede quedarse solo en casa?

Puede quedarse solo entre 4 y 6 horas máximo en adultos. En cachorros menos de 2 horas. Si se excede este tiempo puede desarrollar ansiedad, estrés y comportamientos destructivos.

Comparación con razas similares

Mastín inglés vs Mastín napolitano

El mastín inglés es más equilibrado, tranquilo y estable emocionalmente en el día a día. Suele ser más predecible en su comportamiento y menos reactivo ante estímulos externos. En cambio, el mastín napolitano tiene un instinto protector más fuerte y una personalidad más desconfiada con personas desconocidas. Esto lo convierte en un perro que necesita una socialización más constante y un control más firme. Ambos son excelentes guardianes, pero el inglés es más “fácil de convivir” en un entorno familiar debido a su temperamento más calmado.

Mastín inglés vs San Bernardo

El San Bernardo es más sociable, familiar y activo, con una actitud más juguetona, sobre todo cuando es joven. Disfruta más del contacto constante y de actividades con la familia. El mastín inglés, en cambio, es más sedentario y tranquilo, pasando gran parte del día descansando. Mientras el San Bernardo busca interacción y movimiento, el mastín inglés es más independiente y pausado. Ambos son buenos con niños, pero el San Bernardo suele mostrar más energía y tolerancia al juego intenso.

Mastín inglés vs Dogo de Burdeos

El dogo de Burdeos es más compacto, intenso y con un carácter más dominante. Puede ser más difícil de manejar si no recibe una educación firme desde cachorro. El mastín inglés, en comparación, es más estable emocionalmente y menos reactivo en situaciones cotidianas. En la convivencia diaria, el inglés suele ser más tranquilo y predecible, mientras que el dogo de Burdeos puede mostrar una actitud más fuerte y protectora en determinados contextos.

Mastín inglés vs Gran Danés

El Gran Danés es más alto, ligero y ágil, con movimientos más rápidos y elegantes. Necesita algo más de actividad física diaria para mantenerse equilibrado. El mastín inglés es más pesado, lento y relajado, con un estilo de vida mucho más tranquilo. En cuanto al carácter, ambos son nobles y cariñosos, pero el Gran Danés es más activo y dinámico, mientras que el mastín inglés se adapta mejor a rutinas calmadas y estables.

Mastín inglés vs Bullmastiff

El bullmastiff puede considerarse una versión más compacta, ágil y manejable del mastín inglés. Requiere menos espacio, menos comida y es más fácil de controlar físicamente. El mastín inglés, por su parte, es más grande, pesado y costoso de mantener. Ambos tienen un fuerte instinto protector, pero el bullmastiff es más práctico para viviendas medianas, mientras que el mastín inglés necesita más espacio, recursos y experiencia por parte del dueño.

¿Para quién es ideal este perro?

El mastín inglés es ideal para personas con experiencia en perros grandes, viviendas amplias y estilo de vida tranquilo. Familias con niños también pueden convivir con él si hay supervisión.

No es recomendable para personas activas que buscan un perro deportivo, ni para dueños primerizos sin experiencia en razas gigantes.

Ventajas y desventajas del mastín inglés

Ventajas

  • Extremadamente leal
  • Gran perro guardián natural
  • Temperamento tranquilo
  • Muy afectuoso con la familia
  • Bajo nivel de actividad

Desventajas

  • Coste elevado de mantenimiento
  • Problemas de salud frecuentes
  • Vida relativamente corta
  • Requiere espacio grande
  • Puede ser difícil de manejar físicamente

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Es peligroso el mastín inglés?

El mastín inglés no es una raza peligrosa por naturaleza, ya que su temperamento es generalmente calmado, estable y poco reactivo. Sin embargo, su enorme tamaño y fuerza hacen que cualquier mala educación o falta de socialización tenga consecuencias más serias que en razas pequeñas. Un mastín bien criado suele ser tranquilo incluso con extraños, pero si no ha recibido límites claros desde cachorro, puede volverse protector en exceso. No es un perro agresivo sin motivo, pero sí requiere responsabilidad, experiencia y una buena guía por parte del dueño.

¿Cuánto vive el mastín inglés?

La esperanza de vida del mastín inglés suele estar entre 6 y 10 años, lo cual es común en razas gigantes. Su vida más corta se debe principalmente a su tamaño, el desgaste de sus articulaciones y la predisposición genética a ciertas enfermedades. Con buenos cuidados, alimentación equilibrada y revisiones veterinarias constantes, algunos ejemplares pueden alcanzar el extremo superior de ese rango. La calidad de vida es más importante que la cantidad de años, por lo que el control del peso y la prevención de enfermedades es clave.

¿El mastín inglés pierde mucho pelo?

El mastín inglés no es de las razas que más pelo sueltan, pero sí presenta mudas estacionales, especialmente en primavera y otoño. Durante estos periodos, la caída de pelo puede aumentar de forma notable. En el día a día, la pérdida es moderada y manejable con cepillados regulares. Un cepillado de 2 a 3 veces por semana ayuda a reducir la cantidad de pelo en casa y a mantener su piel saludable. No requiere cuidados excesivos, pero sí constancia.

¿Puede vivir en apartamento el mastín inglés?

Sí, puede vivir en un apartamento, pero no es lo ideal. Su gran tamaño hace que necesite espacio para moverse cómodamente, aunque su carácter tranquilo ayuda a adaptarse a entornos más reducidos. Lo más importante no es el tamaño de la vivienda, sino la rutina diaria de paseos y ejercicio moderado. Si el dueño le proporciona salidas frecuentes, descanso adecuado y un ambiente tranquilo, puede adaptarse, pero siempre estará más cómodo en una casa amplia.

¿Es fácil de entrenar el mastín inglés?

El mastín inglés tiene una dificultad de entrenamiento media. Es inteligente y capaz de aprender rápido, pero también puede ser terco o independiente en algunas situaciones. No responde bien a métodos duros o gritos, ya que esto puede hacerlo más reservado o desconfiado. Funciona mucho mejor con refuerzo positivo, paciencia y rutinas claras. El entrenamiento debe comenzar desde cachorro para establecer límites antes de que su tamaño se convierta en un problema.

¿El mastín inglés ladra mucho?

No, el mastín inglés no es un perro ladrador. Generalmente es silencioso y solo vocaliza cuando detecta algo extraño o percibe una amenaza. Su naturaleza es más observadora que reactiva. Cuando ladra, suele tener un motivo real, como advertir de la presencia de un desconocido. Esto lo convierte en un excelente perro guardián, ya que no genera ruido innecesario, pero sí alerta cuando es necesario.

¿El mastín inglés es bueno para primerizos?

En la mayoría de los casos, no se recomienda para personas sin experiencia previa en perros grandes. Aunque tiene un carácter noble y tranquilo, su tamaño, fuerza y necesidades específicas requieren conocimientos básicos de manejo canino. Un dueño primerizo podría tener dificultades para controlar su comportamiento si no establece reglas claras desde el inicio. Sin embargo, con formación, paciencia y compromiso, puede convivir bien, aunque no es la opción más fácil para empezar.

Errores comunes al tener un mastín inglés

Sobrealimentación constante
Muchos dueños cometen el error de pensar que, por ser una raza gigante, el mastín inglés necesita grandes cantidades de comida sin control. En realidad, esto es muy peligroso. La sobrealimentación provoca obesidad, lo que aumenta la presión sobre sus articulaciones, empeora su movilidad y puede reducir drásticamente su esperanza de vida. Además, el exceso de peso también eleva el riesgo de enfermedades cardíacas y digestivas. La clave está en una alimentación medida, de alta calidad y ajustada a su edad, peso y nivel de actividad.

Falta de socialización temprana
Si el mastín inglés no se socializa desde cachorro, puede desarrollar inseguridad o comportamientos excesivamente protectores. Esto no solo complica los paseos diarios, sino también la convivencia con visitas o situaciones nuevas. Un perro no socializado puede reaccionar con desconfianza o estrés ante estímulos normales. La socialización debe empezar desde las primeras semanas de vida, exponiéndolo de forma gradual a personas, perros, ruidos y entornos distintos.

Ejercicio insuficiente o excesivo
Otro error frecuente es el desequilibrio en la actividad física. Algunos dueños lo sobreexigen con paseos largos o juegos intensos, mientras que otros lo mantienen demasiado sedentario. Ambos extremos son perjudiciales. El mastín inglés necesita ejercicio moderado, constante y adaptado a su edad. El exceso puede dañar sus articulaciones, especialmente en etapa de crecimiento, mientras que la falta de actividad favorece la obesidad y el aburrimiento.

No controlar su crecimiento en cachorro
Durante su etapa de desarrollo, un error común es permitir actividades físicas demasiado intensas o impactos repetitivos. Esto puede afectar negativamente sus articulaciones en formación. Un crecimiento mal gestionado puede derivar en problemas graves como displasia de cadera o codo en la edad adulta, limitando su movilidad de forma permanente. El crecimiento debe ser acompañado con nutrición adecuada y ejercicio suave y controlado.

Falta de liderazgo claro
El mastín inglés necesita un dueño seguro, constante y coherente. Si no existen reglas claras desde el inicio, el perro puede volverse testarudo y difícil de manejar, especialmente debido a su tamaño y fuerza. La falta de liderazgo no implica dureza, sino consistencia en normas, rutinas y educación. Sin esta estructura, el perro puede tomar decisiones por sí mismo, lo que complica la convivencia diaria.

Antes de adoptar un mastín inglés, lee esto

Debes considerar que su mantenimiento anual puede superar fácilmente los 1.500–3.000 €, incluyendo comida, veterinario y cuidados. Necesita tiempo diario, espacio suficiente y compromiso a largo plazo. Muchos errores ocurren por adoptar sin entender su tamaño real y su impacto en la vida diaria.

Qué pasa si no lo cuidas bien

Obesidad severa
El sobrepeso en el mastín inglés no es solo un problema estético, sino una condición que afecta directamente su calidad de vida. Al aumentar demasiado de peso, sus articulaciones empiezan a sufrir una presión constante, lo que reduce su movilidad y le impide moverse con normalidad. Con el tiempo, puede desarrollar problemas cardíacos, dificultad para respirar y una esperanza de vida mucho más corta. Además, un perro obeso suele tener menos energía, lo que genera un círculo vicioso de sedentarismo y empeoramiento físico.

Problemas de comportamiento
Cuando el mastín inglés no recibe una educación adecuada desde cachorro, pueden aparecer conductas difíciles de manejar. La falta de límites claros genera ansiedad, inseguridad y comportamientos destructivos dentro del hogar. En algunos casos, el perro puede volverse excesivamente protector con su familia, reaccionando de forma desproporcionada ante extraños o situaciones normales. Esto no ocurre por agresividad natural, sino por falta de socialización y liderazgo del dueño.

Enfermedades articulares
El mastín inglés es una raza grande, por lo que sus articulaciones ya soportan mucho peso de forma natural. Si no se controla su ejercicio, alimentación y crecimiento durante la etapa de cachorro, la displasia de cadera y otros problemas articulares pueden aparecer de forma temprana. Esto puede llegar a ser incapacitante, limitando su capacidad para caminar, subir escaleras o incluso levantarse, afectando gravemente su bienestar.

Estrés crónico
Un perro que no tiene rutinas claras, paseos adecuados o estimulación mental puede desarrollar estrés crónico. En el mastín inglés esto se manifiesta como apatía, inquietud o cambios de comportamiento. Este estado constante de tensión afecta directamente su sistema inmunológico, haciéndolo más vulnerable a enfermedades, infecciones y problemas digestivos. Con el tiempo, su calidad de vida se deteriora notablemente.

Dependencia emocional
Si el mastín inglés no aprende a estar solo de forma progresiva, puede desarrollar una dependencia emocional excesiva hacia su dueño. Esto provoca ansiedad por separación, llantos, destrucción de objetos o incapacidad para relajarse cuando está solo. A largo plazo, esta dependencia dificulta su autonomía y complica la convivencia diaria, ya que el perro necesita atención constante para sentirse seguro.

Conclusión

El mastín inglés es un gigante noble, equilibrado y leal, ideal para quienes buscan un perro tranquilo pero imponente. Su cuidado requiere compromiso, pero su lealtad y carácter compensan ampliamente el esfuerzo. Es una raza que no debe elegirse por estética, sino por responsabilidad y conocimiento.

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